Una vieja flaca y traposa
como un arbusto seco en este aire polvoriento
espera que su perra de tetas fláccidas
beba el agua turbia de la acequia de los maizales.

Mientras espera, embozada en su manta,
nos observa largamente: pasajeros aburridos
de un ómnibus cuyo desmañado conductor
mea como un caballo detrás de una tapia.

La perra ahíta se le va
pero regresará pronto con más perritos.
En este caserío tan pequeño
nadie se aleja nunca.

El ómnibus reanuda su marcha
y los pies de la vieja ahora parecen penetrar
el subsuelo. Como la Baucis del mito,
enraizada, ya no dará un paso más, y el sol
que se enciende de súbito
la convierte a lo lejos en una fogata oscura.

José Watanabe©

 

(1946 – 2007) Nació en Laredo, Trujillo (norte del Perú). Su madre, de origen serrano, fue enganchada en plena juventud para trabajar en las haciendas azucareras. Su padre era un inmigrante japonés con una distinción muy especial: poseía una gran cultura. Leía mucho, era pintor. Sabía hablar inglés y francés.
Por su vocación plástica, por la Escuela de Bellas Artes de Trujillo.
Realizó estudios de arquitectura en la universidad Federico Villarreal.
Incursionó en la televisión como director del programa infantil La casa de cartón, que producía el INTE en los años setenta. A fines de los sesenta se inició en el cine como guionista y como director artístico (escenografía, vestuario y maquillaje).
Publicó su primer libro, Álbum de familia, en 1971 que mereció el premio Poeta Joven del Perú. Su segundo libro, El huso de la palabra (1989), fue considerado por la crítica nacional como el poemario más importante de la década de los ochenta. Antígona "lo muestra como un dramaturgo de mucha potencia".
Como cineasta es autor de varios guiones, destacando entre ellos los que escribiera para las películas Maruja en el infierno, La ciudad y los perros y Alias La Gringa.

La limpieza expone a efectos públicos
esa intimidad tan custodiada.
El sol elige el centro de la bandera
la convierte en zona de combate;
las golondrinas hacen sus primaveras
y los gorriones el resto de los solsticios.
Vientos de paso silban los broches,
les cierran las bocas.
Entre las guerras de pañuelos
pierden los del luto en los orillos,
los lloros de los mayores con lágrimas,
con mocos inconsolables a secarse.
Parado en un extremo
atado al alambre cubro las estaciones,
los fantasmas disfrazados con sábanas
exaltan la pasión escéptica de los domesticados.
En la otra punta un poste
me deja hacer
y no se cae de asombro.

Luis Luchi©

Hijo de inmigrantes judíos ucranianos, LUIS LUCHI (seudónimo de Luis Yanischevsky Lerer), nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1921.
Militó activamente en la Federación Juvenil Comunista y luego en el Partido Comunista, pero tras ciertas desilusiones se acercó paulatinamente al anarquismo, sin renegar nunca del marxismo. En 1944 se casó con Irene Lavalle y tuvieron tres hijos (Aníbal, Esteban y Luis). Trabajó como obrero gráfico y como vendedor viajante de libros, lo que le permitió recorrer buena parte de la Argentina. El oficio asumido era, sin embargo, el de poeta: “yo escribo versitos”, solía decir con humilde ironía. A principios de la década del 60 participó en el grupo de cuentistas El Matadero, ligado estéticamente al grupo de Boedo (publica en 1961 su cuento “El brasilerito” en la antología Cuentistas argentinos contemporáneos). A finales de esa década fundó junto con el poeta Roberto Santoro, el músico Eduardo Rovira y el artista plástico Pedro Gaeta el Grupo Gente de Buenos Aires, cuyo objetivo era, por un lado, acercar el arte a los barrios organizando actividades culturales en escuelas, clubes y sociedades de fomento y, por otro, llevar adelante una labor editorial muy importante, con ediciones artesanales de libros, carpetas y discos, muy prolijas y de bajo costo. En 1976 tuvo que exiliarse con su mujer en Barcelona, adonde ella murió en 1990. Años más tarde conoció en esta ciudad a Rosa Katz, su segunda compañera. Luchi murió en la capital catalana el 21 de octubre de 2000.
En la Argentina publicó los siguientes libros: El obelisco y otros poemas (1959). Recientemente reeditado por “Eloisa Cartonera”.El ocio creador (1960). Poemas de las calles transversales (1964). La vida en serio (1964). Vida de poeta (1966 y 2003). El muerto que habla. 48 penúltimos poemas – Poemas cortos de genio (1970). Ave de paso (1973). Los rostros (1973). Poemas 1946-1955 (1975). La pasión sin Mateo (1976). Antología poética (1986. Selección y prólogo de Eduardo Romano).- Fuera del margen (1992). Jardín Zoológico (1995). Amores y poemas en Parque Chas (2001). Paseo por la capital de Luis Luchi (antología, 2003. Selección y prólogo: Lilian Garrido. Epílogo: Alberto Szpunberg).
Y dos discos:
Tango de música a lo lejos (1966. Poemas y voz: Luis Luchi. Música e intérprete: Eduardo Rovira. Ilustración de tapa: Pedro Gaeta). Antología por mí (1969. Larga duración. Poemas y voz: Luis Luchi).
En España publicó los siguientes libros:
¡Gracias, Gutenberg! (1980).  Resumen del futuro (1984). Mishiadura en las dos ciudades (1993). Contestarse a sí mismo en el canto (1997). Poemas y pinturas (1999. Poemas de Luis Luchi y pinturas de Miguel “Kinoto” Ratto).
Además, el disco/cassette: A medio hacer todavía (1982. Larga duración. Música de Jorge Sarraute. Poemas y voz de Alberto Szpunberg y Luis Luchi). Y el compact disc: Todos se dan vuelta y miran. Poetas argentinos en BCN. (1999. Poemas y voces: Susana Drangosch, Andrés Ehrenhaus, Jonio González, Luis Luchi, Alberto Szpunberg. Música: Jorge Sarraute. Poemas musicalizados interpretados por el grupo Vox Populi).

Puede que él no sepa de mujeres fenicias
ni de galeones españoles
ni de sefarditas con su ladino de siempre
en África o Nueva York.
 
Pero ella, más torrencial parpadea 
y habla según sus cálculos
de mares de mediodía
con sus fragatas inglesas
con algo del Caribe filtrado
ventarrones por añadidura,
y por análogas razones
de atmósferas con peces de colores
y señoritas con su cuerpo a la vista.
 
Entonces él reconoce su ignorancia
de esos desusados hombres,
accede a que ella desafíe sus saberes,
no de Ovidio ni los dioses griegos,
menos sus conocimientos de geografía,
sino aquellos que resumen miserias
morales y dudosas legalidades.
 
Siendo así las cosas, 
ella muestra su espinazo
entrado en eternidades 
para danzar en el corredor 
con un silencio que no se mueve 
más allá de sus fronteras 
en la palma del sueño.

Gerardo Guinea Diez©

Escritor y editor, nació en Guatemala el 13 de septiembre de 1955. Realizó estudios de Derecho en la Universidad de San Carlos de Guatemala, de Sociología en la Universidad Iberoamericana en México, y educación continua de literatura en el teatro GADEM, de Guatemala.

Novela: “El amargo afan de la desmuerte”, Editorial Praxis, México, 1993. “Por qué maté a Bob Hope” Editorial Praxis, México, 1994. Editorial Cultura, Guatemala, 1998. “Exul umbra” Editorial Cultura, Guatemala, 1997. Magna Terra Editores, Guatemala, 2000, “Calamadres”. Magna Terra Editores, Guatemala, 2002.

Poesía: “Horarios de lo efímero y lo perdurable”, Magna Terra editores, Guatemala, 1995. “Ser ante los ojos” (Premio Nacional de Poesía, Cesar Brañas), (poema de 90 páginas.) Letra Negra, Guatemala, 2000. Magna Terra editores, Guatemala, 2001. Editorial Larmatann, París, Francia, noviembre 2002. “Raiz del cielo”, Práxis, México, 2003.

“Poemas para el martes” (Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón 2006), Editorial Cultura, Guatemala, 2006.

Ensayo: “Pasión de la memoria, Guatemala ante el fin de siglo” Editorial Práxis, México, 1994.

Biografía: “Mario Monteforte Toledo, diccionario privado”, Magna Terra editores, Guatemala, 2002 (coautoria con J.L. Perdomo).

Cuento: “Las criaturas del aire”, Visión Guatemala, 2001. Bibliotecas Presidenciales para la Paz, Guatemala, 2002 Niños de Guatemala.

Otros: Publicación de más de 150 artículos sobre: Entrevistas, ensayos, crónicas, reseñas y reportajes. Inclusión en 2 diccionarios y en 3 antologías de poesía.

Su experiencia como director editorial es muy amplia, desarrollada en nuestro país y en México, tanto en revistas como en periódicos. Actualmente es editor encargado de más de 500 títulos, es director de Magna Terra Editores. Ha escrito innumerables reseñas , referencias críticas y entrevistas en televisión, radio, periódicos y revistas de México, El Salvador, Costar Rica, Guatemala y Francia. Premios: Premio Nacional de poesía Cesar Brañas, 2000. Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón 2006.

Estás parado en la esquina esperando el colectivo
y sin embargo ——–es como si no estuvieras ahí
has regresado ——-al lado oscuro de tu memoria
a esa pesadilla de la noche anterior
un torbellino de confusas imágenes -en las que se
destaca una lápida -sin inscripciones o fechas—-y
un pájaro negro —-con un pico de oro que intenta
decirte algo -pero habla una lengua desconocida
cerrás los ojos -pasa el colectivo y ahora —–estás
al borde de tu cama -mirando la luz azulada—-que
se filtra por las ranuras de la persiana -irradiándose
en las infinitas partículas -que sostiene el aire
……..abrís los ojos y — no sabés que pensar

Esteban Moore©

Nacido en Buenos Aires, 1952. Poeta, traductor y periodista. En poesía ha publicado: La noche en llamas (1982), Providencia terrenal (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos que van (1994), Instantáneas de fin de siglo (Montevideo, 1999), Partes Mínimas y otros poemas (Mar del Plata, 1999).

Ha dado a conocer traducciones de Charles Bukowsky, Raymond Carver, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Gregory Corso, Gary Snyder, Bill Berkson, Anne Waldman, Andrei Codrescu, Seamus Heaney, entre otros.

En 1996, la UNESCO publicó sus traducciones de Lawrence Ferlinghetti, América desierta y otros poemas, (Ediciones Graffiti/Unesco, Montevideo Uruguay).

La poesía de Esteban Moore, ofrece, tres rasgos distintivos, que parecieran coincidir con los diferentes períodos creativos del autor. Primero, su acento cargado en lo paradojal y sorprendente que contribuye a subrayar la vivencia de lo real como indeterminación e imponderabilidad. Así en La noche en llamas (1982) exhibe una rigurosidad extrema, con versos que traducen una angustiosa realidad, forma expresiva que se prolonga con un &superior de austeridad&(1983), aunque los poemas que lo componen están más vinculados con el paisaje natural, y cierta actitud del poeta donde se registran sensaciones impulsadas por circunstancias personales. Textos agudos y breves donde el repliegue auto-crítico hace de su economía verbal su mayor logro. Los poemas de Moore en este sentido &ricos por lo mucho que poseen, sino por lo poco que necesitan para existir. De ahí que la expresividad de la poesía de Moore ( entendida como &es el resultado de la concisión en los medios utilizados, del valor, y del poder de convocatoria de las palabras. Poesía contenida, intensa, y a la vez cargada de sugerencias, plus que se proyecta más allá del lenguaje concreto.

En segundo lugar, observamos la valorización de un fraseo entrecortado con el cual se consuma el alejamiento gradual de la poesía sobrecargada de imágenes, en favor de una potenciación inconfundiblemente lírica de ritmos y sonororidades propias del objetivismo y la poesía coloquial. Como dijera Joaquín O. Giannuzzi a propósito de los poemas de Moore: &en las cosas y el mundo total.&es una voz que hiere la materia para percibir un matiz distinto, una incorporación al texto del suceder exterior como un modo de sobresalto diferente. En cuanto al tono, un registro sobresaliente que opera a la manera de una constante es la ironía de las composiciones, y una suerte de neutralidad propias de un lirismo melancólico, que ponen de manifiesto lo que creo, es el núcleo temático, el mínimo común denominador de la obra poética de Esteban Moore: ¿es la memoria una forma de olvido? ¿Es el olvido más tenaz que la memoria?.

La tercera de las características es la disolución de las fronteras precisas entre realidad externa e interna, objetiva y subjetiva, a favor de un todo que se caracteriza por la hibridez y la contigüidad. Pérdida irremediable de la imagen &realidad, la mirada de lo cotidiano y la experiencia personal se han conjugado dialécticamente.

Tal vez alguien me esté soñando
Por eso los gestos
Me salen tan blandos
Indefinidos,
A medio camino
Olvido la ruta,
Grotesco,
Cada segundo que pasa
Mis contornos se esfuman
Los hechos se me vuelven inciertos…
Tal vez aquel que me sueña,
Sobresaltado, de cuando en cuando
Despierta,
Y a la fuerza retoma su propia vida
Verdadera,
Por eso, a veces, me oscurezco
Y pendo como de un hilo de nieve
Que se derrite,
Sin poder saber
Si aquel que me sueña se dormirá alguna vez,
Si alguna vez me será dado que algo
me ocurra.

Ana Blandiana©

Es el seudónimo de Otilia Valeria Coman (Timisoara, 1942) es una escritora rumana.

Su padre, profesor y sacerdote ortodoxo, fue perseguido y encarcelado por el régimen comunista y murió al poco de salir de la prisión. De la aldea de Transilvania donde nació su madre, tomó su nombre literario. Por ser hija de un “enemigo del pueblo”, tras la aparición de su primer poema en 1959 en una revista, se le prohibió publicar en Rumanía y estudiar en la universidad. Ha trabajado y viajado como periodista.

De 1964 es su primer libro de poemas, Primera persona del plural; en 1982, recibió el premio Herder de la Universidad de Viena por el conjunto de su obra literaria. En su país, durante la dominación comunista, sufrió prohibiciones y persecución, pero en el exterior recibió el reconocimiento merecido.

Proyectos de pasado, publicado en 1982, consta de once relatos.

Es autora de más de treinta libros de poesía, ensayo, narrativa fantástica y novelas. Su obra se ha traducido a 24 idiomas. Es Presidenta de honor del PEN de Rumania, es también miembro de la Academia Europea de Poesía, de la Academia de Poesía Mallarmé y de la Academia Mundial de Poesía (Unesco).

Trabaja ahora en importación y exportación.
Importa metáforas, exporta alegorías.
Podía ser un trabajador por cuenta propia,
uno de esos que rellena cuadernos de hoja azul con números
de debe y haber. De hecho, lo que debe son palabras;
y lo que tiene es ese vacío de frases que le posee cuando se arrima
al cristal, en invierno, y la lluvia cae del otro lado.
Entonces, piensa que podría importar el sol y exportar las nubes.
Podría ser un trabajador del tiempo. Pero, en cierto modo, su
método se confunde con el de un escultor del movimiento. Hiere,
con la piedra del instante, lo que va camino de la eternidad;
atrapa el gesto que sueña el cielo; y fija en la dureza de la noche,
el batir de alas, el azul, la sabia interrupción de la muerte.

Nuno Júdice©

Nació en Algarve, Sur de Portugal, en 1949. Poeta, narrador, ensayista, dramaturgo, editor profesor universitario y diplomático. Realizó estudios de Filología romana. Ha publicado doce libros de poesía, seis de ficción, y varios volúmenes de ensayo. Fue el primer poeta portugués en ser editado en Francia por la prestigiosa editorial Gallimard. En 1973 ganó el Premio Neruda y en 1995, el gran Premio de Poesía de la Asociación de Escritores Portugueses. Se desempeñó como Agregado Cultural de Portugal en París. Fundador y director de la revista de Poesía Tabacaria. Algunas de sus obras, traducidas al francés son Jeu de reflets (Juego de reflejos), con pinturas de Manuel Amado, Paris, Chandeigne, 2001; Lignes d’eau (Líneas de agua), Fata Morgana, 2000; Traces d’ombre (Trazos de sombra), traducido por Geneviève Leibrich, Paris, Métailié, 2000; Un chant dans l’épaisseur du temps (Un canto en el espesor del tiempo) seguido de Méditation sur les ruines (Meditación sobre las ruinas), Gallimard, 1996; Voyage dans un siècle de littérature portugaise (Viaje en un siglo de Literatura Portuguesa), Bordeaux, l’Escampette, 1993.

En el istmo de hielo
Y opuesta a tal tributo, corté de mí una parte castigada
frente a mi corazón, opuesto, otro corazón
cuyo nombre designa a la gracia inefable.
los ojos rebosando
di gracias a Dios pues todo tiene dos ojos y un aliento.
“Oh esclavo, sólo a mi perteneces y esta será tu existencia”
“Oh esclavo, la ausencia y el aliento son como dos caballos de carrera”
“Oh esclavo, el alma y la visión son compañeros inseparables”

Bailé ante el despojo de lo arrancado
y que en mi se había convertido,
tu eres mi otredad
Él, el otro
en mí la intimidad sacrificada
en la cabeza un rumor y el canto de un pájaro
nos convertimos en los gemelos solares, yo y otra vez yo
De mí surgida, posó ella su cabeza al pie del altar
Yo y mi opuesta convertida en ella.
ofrecida al sol de la otra muerte
sobre un altar hecho del cuerpo de una mujer que exhala en éxtasis
y en su piel tatuada, la imagen de los gemelos solares
nacidos de la leche según cuentan
Mas luego abandonados al odio de los hombres, a la pesadilla
de los palacios.
he dormido en mi segunda muerte
partí otra vez para Andalucía
hasta los antiguos años
que puse en una rebanada de pan caliente
y vi la playa de piedra
y el mal que se expande por la tierra
y el desierto imposible
de ti huyendo,
volviendo a ti pero alejándome, apoyada en la sombra
y las gotas de agua fijadas en mi pierna
¿Has contemplado la galaxia?
En el cielo hay nombres que brillan en la órbita
y tu nombre se adhiere a la profundidad del fuego
para que de mi por segunda vez yo nazca,
aquí sacrificado está el despojo
que mi madre arrancó de mi matriz
y el mundo entero se vuelve un caldero rebosante
donde todo lo cuezo, dos, dos,
dos son los gemelos solares.
desde entonces, ¿De quién es el poder
que te salva del escalofrío
del rechinar de dientes
de los caprichos del día?
Me acordaré de Andalucía
me acordaré del balcón al que subí
de las casas en que estuve,
de las huellas que seguía,
del espíritu que sobrevoló el lugar
en el que se dibujaba un hogar abandonado
y todo el mar mirando.
aquél despojo que era ciertamente mío,
míralo, al sol expuesto
ofrenda envuelta en una piel,
tatuada con la imagen de los gemelos solares
Me acordaré de las pitas,
el mástil de su inflorescencia encantada
orillando el camino
enfrente, la nocturna grandeza iluminada
la vuelta, la espiral, la sumisión,
la mano, ambas manos, el pie, los pies
y correr tras el aliento, la saliva,
los restos de alimento y las últimas gotas de leche
de otra que yo fuí
El balcón colgante y las cosas del pasado son un muro y dos muros
tras el desmayo fui reanimada por un líquido maravilloso
La leche de almendra me llevó a la playa de los peces
se dispusieron las mesas y el propio santo tomó la parrilla
Dejamos la locura en un estuche
y el crimen en un cofre con mil llaves
y llegó el alimento
para que te nutrieras
El vino para alterarme y en el susurro
Te oigo
Ansiosa bebí el vino
y me nutrí de tu alimento
Blanco era el pescado y denso
sin embargo denso y a la vez blanco
El olvido tal seda cuyos pliegues yo plisaba
Tocándola en secreto, en momentos conocidos
parada ante la flor, icono,
o plegaria de aquella que,
engañada,
abandonada quedó a su suerte.

Safaa Fathy©

Nació en Egipto en 1958, y vive en Francia desde 1981 Escritora de obras de teatro y poemarios, traductora de prosa y textos teóricos. Estudió la Licenciatura en Letras Inglesas en la Universidad de Minia, se diplomó en estudios teatrales en la Universidad de París VIII (St. Denis) y después se doctoró en Letras en la Sorbona, Universidad de Paris IV. Trabajó en el Departamento de Lenguas y Culturas aplicadas de la Universidad de Marne la Vallée, en Francia.

Apoyo un lápiz en el vacío.

Una miríada de nombres
se pierde
en el acto trivial de elegir
una frase
una palabra
la letra.

Como el tranvía de Gaudí
los trenes sembrarán
vidas inconclusas.

No nos queda
sino esperar.

Edith Goel©

Nacida en Argentina (1952). Es profesora de lengua y literatura española, ilustradora, artista plástica y traductora del hebreo al castellano, y ha obtenido varios premios literarios como: Lucila Palacios (Venezuela), Cosquín (Argentina), Bartolomé Mitre (Argentina), Revista de los Poetas (Argentina), Voces Nuevas (Torremozas, España), Ocho Venado 2001 (México). Web: La Blinda y Niedernegasse. Sus textos han aparecido en antologías y en páginas literarias de Internet, y han sido traducidos a varios idiomas. Presidió la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana. Reside en Rishón LetZíon, Israel.

“Poseo el mundo tanto más cuanta mayor habilidad tenga para miniaturizarlo.

Pero de paso hay que comprender que en la miniatura los valores se condensan y se enriquecen.

No basta una dialéctica platónica de lo grande y de lo pequeño para conocer las virtudes dinámicas de la miniatura.

Hay que rebasar la lógica para vivir lo grande que existe dentro de lo pequeño”.

Gaston Bachelard©

 

Filósofo y ensayista francés. Bachelard nació en Bar-sur-Aube en el seno de una modesta familia de vendedores de periódicos y tabaco. Al acabar los estudios secundarios trabajó en la oficina de correos de Remiremont hasta 1906 y más tarde en París entre 1907 y 1913. A pesar de trabajar 60 horas por semana en París, empezó a estudiar y se licenció en matemáticas en 1912. Su deseo de ser ingeniero se vio truncado por el estallido de la I Guerra Mundial y su alistamiento en el ejército. Después de la desmovilización, fue nombrado profesor de física y química en Bar-sur-Aube. La teoría de la relatividad echó por tierra sus ideas sobre la física, por lo que regresó al estudio de la filosofía occidental, obteniendo una segunda licenciatura en letras en 1920. Después consiguió una cátedra tras aprobar una oposición (agrégation en Francia), y obtuvo su doctorado en 1927 (su tesis recibió un premio). En 1930 inició una típica carrera profesoral, dando clases primero en Dijon y luego en La Sorbone de historia y filosofía de las ciencias, donde permaneció hasta 1954. Recibió la Legión de Honor en 1951 y el Gran Premio Nacional de las Letras. Una mente tan versátil no podía contentarse con un enfoque filosófico sencillo. A la vez que filósofo, crítico y epistemólogo, era también un científico, un pensador profundo y un poeta. Sus trabajos reflejan tanto su precisión científica como su sensibilidad poética. En sus libros estos dos aspectos no están entremezclados sino que, más bien, se alternan. En 1934, publicó El nuevo espíritu científico y en 1938 La formación del espíritu científico. La importancia epistemológica de ambos libros es todavía evidente y sigue siendo relevante para discernir los problemas científicos contemporáneos. Su idea principal es que en el futuro el conocimiento se basará en la negación del conocimiento actual. Su obra más importante sobre epistemología es El materialismo racional (1953). Sus análisis sobre lo imaginario están recogidos en libros que tienen que ver con su psicoanálisis de los elementos: Psicoanálisis del fuego (1938), El agua y los sueños (1942), El aire y los sueños (1943) La tierra y la ensoñación de la voluntad (1948). Estas obras muestran una gran influencia de Carl Gustav Jung, sobre todo de sus ideas sobre la energía espiritual y la oposición ánima/persona. Bachelard dedicó los últimos años de su vida a una búsqueda más poética: La poética del espacio (1957) y La poética de la ensoñación 1960). Murió el 16 de octubre de 1962 en París.

Cruzando los salitrales
uno se muere de sed.
Aquello es puro desierto
Y allí no hay nada que hacer.
Trabajo, quiero trabajo
Porque esto no puede ser
Un día veré al desierto
Convertido en un vergel.

El río es puro paisaje,
Lejos sus aguas se van,
Pero mis campos se queman
Sin acequias ni canal.
Trabajo, quiero trabajo,
Porque esto no puede ser,
Un día veré a mi campo
Convertido en un vergel.

Las entrañas de la tierra
Va el minero á revolver.
Saca tesoros ajenos
Y muere de hambre después.

Trabajo, quiero trabajo
Porque esto no puede ser.
No quiero que nadie pase
Las penas que yo pasé.

Despacito, paisanito,
Despacito y tenga fe,
Que en la noche del minero
Ya comienza á amanecer.

Trabajo, quiero trabajo,
Porque esto no puede ser.

Atahualpa Yupanqui

Héctor Roberto Chavero, nació en Pergamino (Prov. Buenos Aires) el 22 de enero de 1908. Cantor, guitarrista, poeta, compositor, recopilador. Hizo sus primeros estudios musicales con el Padre Rosáenz. Más tarde aprendió guitarra en Junín (Prov. Buenos Aires) con Bautista Almirón. En 1918 su familia se trasladó a Tucumán. En 1923 murió su padre, por lo que tornó a radicarse con los suyos en Junín. En 1926 escribió Camino del indio. Emprendió un viaje a Jujuy, Bolivia y los Valles Calchaquíes. En 1931 recorrió Entre Ríos, afincándose un tiempo en Tala. Participó en la fracasada sublevación de los hermanos Kennedy, por lo que debió exiliarse en Uruguay. Pasó por Montevideo, para luego dirigirse al interior oriental y el sur del Brasil. En 1934 reingresó a la Argentina por Entre Ríos y se radicó en Rosario (Prov. Santa Fe). En 1935 se estableció en Raco (Prov. Tucumán) Pasó brevemente por la ciudad de Buenos Aires -donde diversos intérpretes comenzaban a popularizar sus canciones- para actuar en radio. Recorrió después Santiago del Estero, para retornar por unos meses a Raco en 1936. Realizó una incursión por Catamarca, Salta y Jujuy. Más tarde visitó nuevamente el Altiplano en busca de testimonios de las viejas culturas aborígenes. Retornó a los Valles Calchaquíes, recorrió a lomo de mula los senderos jujeños y residió por un tiempo en Cochangasta (Prov. La Rioja). A principios de la década del ’40, en Tucumán se casó con María Martínez, pero el matrimonio fracasó. Poco después conoció en Córdoba a Paule Pepin Fitzpatrick, "Nenette", quien sería su definitiva compañera y colaboradora musical con el seudónimo "Pablo Del Cerro". Algo más tarde se editó "Piedra sola", su primer libro. En 1944, durante otra incursión por las provincias del noroeste creó El arriero. A poco debió abandonar Raco, episodio que dio origen a sus sentidas zambas Adiós Tucumán y La añera (1946). Enfrentado al régimen militar triunfante, desde 1946 a 1949, sufrió persecuciones, proscripción y cárcel. En 1950 pasó a Uruguay y desde allí a Europa. En París, Edith Piaf le dio la oportunidad de compartir el escenario, debutando en junio de ese año. A partir de allí, realizó varias giras por el Viejo Continente. Regresó a Buenos Aires en 1952. A causa de sus críticas fue expulsado del Partido Comunista, lo que le facilitó el reingreso a las radios, pero le valió las críticas de propios y extraños, que no sabían dónde encasillarlo. Así en 1956, derrocado el peronismo, también fue perseguido por los militares antiperonistas. Pasó unos años alternando entre sus residencias de Buenos Aires y de Cerros Colorados (Prov. de Córdoba), hasta que en 1963/64 emprendió una serie de viajes a Colombia, Japón, Marruecos, Egipto, Israel e Italia. En 1965 se editó el disco El payador perseguido. Durante 1967 recorrió en giras toda España, para luego instalarse casi definitivamente en París con periódicos regresos a la Argentina que, con el advenimiento en 1976 de la dictadura militar, se hicieron menos frecuentes. Recién en 1979 volvió a presentarse en su país. Sus actuaciones en Europa comenzaron a espaciarse a causa de algunos trastornos de salud. En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 1987 volvió al país para recibir el homenaje de la Universidad de Tucumán. Debió internarse en Buenos Aires en 1989 para superar una dolencia cardíaca, pese a lo cual en enero de 1990 participó en el Festival de Cosquín. En noviembre de ese año murió Nenette. Sin embargo, a los pocos días Yupanqui cumplió un compromiso artístico en París. Volvió a Francia en 1992 para actuar en Nimes pero se indispuso y allí murió el 23 de mayo. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerros Colorados. Dejó innumerables obras para el cancionero argentino de raíz folklórica. Como escritor, publicó Piedra sola (1940), Aires indios (1943), Cerro Bayo (1953), Guitarra (1960), El canto del viento (1965), El payador perseguido (1972) y La Capataza, (1992).

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 12 seguidores

Alfonso Carballo en Poesía Alfonso Chace en Poes1a Amos Oz en Poes1a Antonio Gala en Poes1a Antonio Skármeta en Poes1a Briceida Cuevas Cob en Poes1a Carlos Drummond de Andrade en Poes1a Chile De poetas... Dulce Chacón en Poes1a Eduardo Llanos Melussa en Poes1a Eva Macías en Poes1a Fermín Gómez en Poes1a Fernando Quiñones en Poes1a Gabriel Celaya en Poes1a Gioconda Belli en Poes1a Guillermo Clemente en Poes1a Haikus Humberto Ak´abal en Poes1a Joan Perucho en Poes1a José Manuel Marroquín Ricaurte en Poes1a Julia Prilutzky Farny en Poes1a Kepa Murua en Poes1a Lengua española Literatura chilena contemporánea Luis Lemos en Poes1a Luis Luchi en POes1a Manuel Magallanes Moure en Poes1a Mujeres poetas Nicolás Augusto González en Poes1a Olga Edith Romero en Poes1a Oliverio Girondo en Poes1a p Paul Valéry en Poes1a Pier Paolo Pasolini en Poes1a Po Chü i en Poes1a Poemas de amor Poes1a la casa de Juan Zapato Poesía Poesía erótica Poesía indígena Poesía social Poetas de Andalucía Poetas de Argentina Poetas de Brasil Poetas de Cataluña Poetas de Chile Poetas de Colombia Poetas de Costa Rica Poetas de Cuba Poetas de España Poetas de Estados Unidos Poetas de Francia Poetas de Guatemala Poetas de Honduras Poetas de Israel Poetas de Italia Poetas de Japón Poetas de la Dinastía Tang Poetas de México Poetas de Nicaragua Poetas de Perú Poetas de Uruguay Poetas Maya Poetas sovieticos Poetry Raúl González Tuñón en Poes1a Rebeca Ethel Becerra Lanza en Poes1a Robert Graves en Poes1a Salomón de la Selva en Poes1a Sergio Manganelli en Poes1a Vicente Huidobro en Poes1a Vinícius de Moraes en Poes1a Vladimir I. Lenin en Poes1a Yosa Buson en Poes1a