Estás parado en la esquina esperando el colectivo
y sin embargo ——–es como si no estuvieras ahí
has regresado ——-al lado oscuro de tu memoria
a esa pesadilla de la noche anterior
un torbellino de confusas imágenes -en las que se
destaca una lápida -sin inscripciones o fechas—-y
un pájaro negro —-con un pico de oro que intenta
decirte algo -pero habla una lengua desconocida
cerrás los ojos -pasa el colectivo y ahora —–estás
al borde de tu cama -mirando la luz azulada—-que
se filtra por las ranuras de la persiana -irradiándose
en las infinitas partículas -que sostiene el aire
……..abrís los ojos y — no sabés que pensar

Esteban Moore©

Nacido en Buenos Aires, 1952. Poeta, traductor y periodista. En poesía ha publicado: La noche en llamas (1982), Providencia terrenal (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos que van (1994), Instantáneas de fin de siglo (Montevideo, 1999), Partes Mínimas y otros poemas (Mar del Plata, 1999).

Ha dado a conocer traducciones de Charles Bukowsky, Raymond Carver, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Gregory Corso, Gary Snyder, Bill Berkson, Anne Waldman, Andrei Codrescu, Seamus Heaney, entre otros.

En 1996, la UNESCO publicó sus traducciones de Lawrence Ferlinghetti, América desierta y otros poemas, (Ediciones Graffiti/Unesco, Montevideo Uruguay).

La poesía de Esteban Moore, ofrece, tres rasgos distintivos, que parecieran coincidir con los diferentes períodos creativos del autor. Primero, su acento cargado en lo paradojal y sorprendente que contribuye a subrayar la vivencia de lo real como indeterminación e imponderabilidad. Así en La noche en llamas (1982) exhibe una rigurosidad extrema, con versos que traducen una angustiosa realidad, forma expresiva que se prolonga con un &superior de austeridad&(1983), aunque los poemas que lo componen están más vinculados con el paisaje natural, y cierta actitud del poeta donde se registran sensaciones impulsadas por circunstancias personales. Textos agudos y breves donde el repliegue auto-crítico hace de su economía verbal su mayor logro. Los poemas de Moore en este sentido &ricos por lo mucho que poseen, sino por lo poco que necesitan para existir. De ahí que la expresividad de la poesía de Moore ( entendida como &es el resultado de la concisión en los medios utilizados, del valor, y del poder de convocatoria de las palabras. Poesía contenida, intensa, y a la vez cargada de sugerencias, plus que se proyecta más allá del lenguaje concreto.

En segundo lugar, observamos la valorización de un fraseo entrecortado con el cual se consuma el alejamiento gradual de la poesía sobrecargada de imágenes, en favor de una potenciación inconfundiblemente lírica de ritmos y sonororidades propias del objetivismo y la poesía coloquial. Como dijera Joaquín O. Giannuzzi a propósito de los poemas de Moore: &en las cosas y el mundo total.&es una voz que hiere la materia para percibir un matiz distinto, una incorporación al texto del suceder exterior como un modo de sobresalto diferente. En cuanto al tono, un registro sobresaliente que opera a la manera de una constante es la ironía de las composiciones, y una suerte de neutralidad propias de un lirismo melancólico, que ponen de manifiesto lo que creo, es el núcleo temático, el mínimo común denominador de la obra poética de Esteban Moore: ¿es la memoria una forma de olvido? ¿Es el olvido más tenaz que la memoria?.

La tercera de las características es la disolución de las fronteras precisas entre realidad externa e interna, objetiva y subjetiva, a favor de un todo que se caracteriza por la hibridez y la contigüidad. Pérdida irremediable de la imagen &realidad, la mirada de lo cotidiano y la experiencia personal se han conjugado dialécticamente.